viernes, 19 de septiembre de 2014

Los amigos raros

Este verano ha sido de mucho pensar, reflexionar... cuando caen en tus manos pequeños cortos como este, "los amigos raros" de @mividarueda, provocan un punto de inflexión  y a partir de ese momento hay un cambio en el modo de ver la vida.


Acabo de leer este artículo del que he extraído este párrafo que me ha gustado:
El momento del beso en la boca entre los dos hombres es de los más logrados del filme. Para mí “Los amigos raros” habla en realidad de cómo se difumina la orientación sexual cuando debemos enfrentarnos a sentimientos que nos desbordan. Cuando esto ocurre, da igual la etiqueta que tengas. Los sentimientos pringan, nos vuelven tarumbas, nos convierten en versiones extrañas de nosotros mismos, haciendo y diciendo cosas que jamás creímos que haríamos y diríamos. Y esto es lo que muestra la película, sin hacer énfasis en que Sam, el protagonista, es heterosexual, gay o bisexual, sino centrándonos en el efecto que tienen los sentimientos que despierta en una serie de personajes.

Por Fin


Hay veces que oyes una canción y pasa totalmente desapercibida para ti. Pero un día la vueles a escuchar, prestando atención por un instante y entiendes que esas notas, esas letras tienen mucho mas que ver contigo de lo que creías, y vuelves a reproducirla atendiendo con todos tus sentidos, y conviertes la melodía en tu himno del día.  
Esto me ha pasado hoy con esta canción, lleva unos días sonando pero hoy la he hecho mía.
Pablo Alborán - Por Fin

Qué intenso es esto del amor,
Qué garra tiene el corazón, sí...
Jamás pensé que sucediera así.

Bendita toda conexión
Entre tu alma y mi voz, sí...
Jamás creí que me iba a suceder a mí.

Por fin lo puedo sentir,
Te conozco y te reconozco que por fin
Sé lo que es vivir
Con un suspiro en el pecho,
Con cosquillas por dentro...
Y por fin sé por qué estoy así.

Tú me has hecho mejor, mejor de lo que era...
Y entregaría mi voz a cambio de una vida entera.

Tú me has hecho entender que aquí nada es eterno,
Pero tu piel y mi piel pueden detener el tiempo... oh...

No he parado de pensar
Hasta dónde soy capaz de llegar,
Ya que mi vida está en tus manos y en tu boca.

Me he convertido en lo que nunca imaginé,
Has dividido en dos mi alma y mi ser,
Porque una parte va contigo aunque a veces no lo sepas ver.

Por fin lo puedo sentir,
Te conozco y te reconozco que por fin
Sé lo que es vivir
Con un suspiro en el pecho,
Y con cosquillas por dentro...
Por fin sé por qué estoy así.

Tú me has hecho mejor, mejor de lo que era...
Y entregaría mi voz a cambio de una vida entera.

Tú me has hecho entender que aquí nada es eterno,
Pero tu piel y mi piel pueden detener el tiempo... oh...

Mejor de lo que era...

Aquí nada es eterno...


domingo, 14 de septiembre de 2014

buscas perdón en ninguna parte...

Muchas veces te has arrepentido por las cosas que no has hecho, por las cosas que has dejado pasar, por esos anhelos que por más que esperases, sabes que no volverán...

Pero ¿que pasa cuando te arrepientes de algo que si has hecho?

Has tenido valor, el arrojo de llevar a cabo algo que en el fondo querías, no lo buscabas porque en cierto modo te aterraba...
No sabes muy bien como ocurrió,  parecía un juego sin reglas, sin normas, sin inicio, y sin final, gratificante, inocente e inconsciente...
Te arrepientes sólo por las circunstancias, por no ser fiel a ti mismo, por no respetar lo que no te pertenece, por ser la tentación, por incitar, por insistir, por hacer aquello que tantas veces decías que no harías, convenciéndote con las consolables palabras: "tu no eres así..." 
Pero lo eres, el deseo te inunda y te controla, te embriaga y te despoja de tu consciencia, de tu razón.

Buscas el perdón en ninguna parte, queriéndote lavar de la culpa que sientes, deshacerte de ella, dejarla atrás.
Buscas el perdón en ninguna parte, queriendo ser lo que eras...
Buscas el perdón en ninguna parte, porque sabes que ya no hay vuelta atrás y te siga dando miedo lo que está por venir...
Buscas el perdón en ninguna parte, porque te sientes una mierda por no respetar...