La sinceridad, esa navaja de doble filo que termina cortando la confianza.
Cúando cojo confianza, saco la sinceridad a relucir, como un arma lanzo cuchilladas sin entender que puede que mi rival no este preparado para recibir tales machetazos.
No soy consciente de que las heridas a veces son de muerte, y por una maldita curiosidad he podido joder una amistad sana.
Me crié en el seno de mentiras, y valoro la verdad, aunque duela,
pero a veces duele tanto que mata...
viernes, 12 de diciembre de 2014
La sinceridad mata
lunes, 1 de diciembre de 2014
Tengo ganas de ti
Hoy te he vuelto a ver, como cada día que voy al gimnasio. Me coloco en la bici contigua a la tuya, lo intento siempre, pero a veces me tengo que quedar detrás. Aunque prefiero estar a tu vera, para sentirte cerca y escuchar tu respiración, la otra posición no está tan mal, es aun mas erótica cuando me regalas a la vista tu trasero, un movimiento pendular mientras pedaleas, que a veces, tiene que ser a caso hecho ya que esbozo una sonrisa porque me parece ridículo a la par que estimulante. Lo recuerdo y sonrío.
Llevamos coincidiendo meses en el gimnasio veo tu evolución y la envidio, quiero ser como tu, quiero mejorar como tu y tener esa rutina como tu.
Nunca hemos hablado, aunque la verdad yo muriera de ganas por hacerlo, y nunca te duchabas en el gimnasio, y despertabas en mi curiosidad por conocer tu cuerpo. En cambio, yo me mostraba sin tapujos ante ti, esperando quizás algún gesto, algún guiño, no se.
Pasaban los días, las semanas y algún mes que otro, y veía q tu cuerpo se desarrollaba, el resto seguía igual salvo un saludo eventual.
Decidí dar un paso en mi evolución física, siguiendo tus rutinas, empecé a hacer pesas, no como tu porque no estoy acostumbrado, y luego a la clase de ciclo. Así no solo conseguí parecerme mas a ti, sino que disfrutaba mas de tu presencia.
Pero un día te duchaste en el gimnasio, te contemple desnudo y me gustó. Tan sólo hace un par de semanas... Te mire de refilón, no quería incomodarte pero fue suficiente para grabar a fuego en mi mente la silueta de tu ser. No podía parar de pensar que había cambiado en ti y solo conseguiste despertar mas curiosidad en mi.
Al día siguiente volviste a ducharte, y esta vez nos vimos frente a frente desnudos los dos, y con un baile ridículo para pasar por el estrecho pasillo sin rozarnos, aunque yo estuviera deseoso de sentir ese latigazo...
Llevamos coincidiendo meses en el gimnasio veo tu evolución y la envidio, quiero ser como tu, quiero mejorar como tu y tener esa rutina como tu.
Nunca hemos hablado, aunque la verdad yo muriera de ganas por hacerlo, y nunca te duchabas en el gimnasio, y despertabas en mi curiosidad por conocer tu cuerpo. En cambio, yo me mostraba sin tapujos ante ti, esperando quizás algún gesto, algún guiño, no se.
Pasaban los días, las semanas y algún mes que otro, y veía q tu cuerpo se desarrollaba, el resto seguía igual salvo un saludo eventual.
Decidí dar un paso en mi evolución física, siguiendo tus rutinas, empecé a hacer pesas, no como tu porque no estoy acostumbrado, y luego a la clase de ciclo. Así no solo conseguí parecerme mas a ti, sino que disfrutaba mas de tu presencia.
Pero un día te duchaste en el gimnasio, te contemple desnudo y me gustó. Tan sólo hace un par de semanas... Te mire de refilón, no quería incomodarte pero fue suficiente para grabar a fuego en mi mente la silueta de tu ser. No podía parar de pensar que había cambiado en ti y solo conseguiste despertar mas curiosidad en mi.
Al día siguiente volviste a ducharte, y esta vez nos vimos frente a frente desnudos los dos, y con un baile ridículo para pasar por el estrecho pasillo sin rozarnos, aunque yo estuviera deseoso de sentir ese latigazo...
Ese día como siempre, dije hasta luego y tu me respondiste hasta mañana. Solo puedo decir que me encanto. No sabía porque, pero esa despedida sonaban distinto en tus labios, sonaban a un deseo, sonaban a esperanza, a oportunidad.
No hubo un mañana, y cai enfermo toda una semana, sólo pensaba en volver al gimnasio a verte, pero no tenia fuerzas para la sesión de ciclo e ir a pasarlo mal y a contagiaros y yo a no curarme no era buena idea.
Volví el sábado, hace unos días solo, y allí estabas tu. Como siempre, currandotelo. Acabó ciclo y ya como de costumbre nos fuimos a la ducha, suena gracioso, es la realidad pero cada uno por su lado, nos separa una mampara, pero los dos sabemos que es fácil observarnos. Y mas cuando no se si es que estas nervioso o lo haces queriendo, se te cae el bote de gel, me imagino que al agacharte y subir me observas, yo miro para otro lado, no quiero excitarme, no alli.
Ese día, además hiciste algo diferente, entraste en la sauna, estábamos solos, y estoy convencido de que era una invitación, no fui capaz de seguirte, la verdad es que me da miedo.
Pero me seque despacio, para esperar a contemplarte una vez mas. Y que lo supieras.
Hoy la historia se repite, solo he ido a la clase de spinning, me ha costado, el catarro que estoy superando no me deja un buen cuerpo, ni ganas, pero querer mejorar mi físico y tener la esperanza de verte son motivos mas que suficientes para ir.
Pero hoy ha sido diferente, hemos cruzado un par de palabras mas, nos hemos saludados de manera individual, ya se que haces doblete de spinning y te matas en el gym, mi admiración por ti ha crecido.
He vuelto contemplarte, he mirado tu trasero desnudo sin tapujos y puedo decir que tengo ganas de ti.
Se te ha vuelto caer el gel, ya no se como interpretarlo, sigo teniendo miedo a excitarme y es que saber que estas desnudo al lado mía enjabonandote, frotandote, aclarandote, empieza a ser demasiado para mi...
Hoy te has despedido con un: que descanséis y hasta mañana! Yo te he respondido igualmente y hasta mañana.
Solo puedo decir que estoy deseando que sea mañana y verte en el gimnasio...
Ese día, además hiciste algo diferente, entraste en la sauna, estábamos solos, y estoy convencido de que era una invitación, no fui capaz de seguirte, la verdad es que me da miedo.
Pero me seque despacio, para esperar a contemplarte una vez mas. Y que lo supieras.
Hoy la historia se repite, solo he ido a la clase de spinning, me ha costado, el catarro que estoy superando no me deja un buen cuerpo, ni ganas, pero querer mejorar mi físico y tener la esperanza de verte son motivos mas que suficientes para ir.
Pero hoy ha sido diferente, hemos cruzado un par de palabras mas, nos hemos saludados de manera individual, ya se que haces doblete de spinning y te matas en el gym, mi admiración por ti ha crecido.
He vuelto contemplarte, he mirado tu trasero desnudo sin tapujos y puedo decir que tengo ganas de ti.
Se te ha vuelto caer el gel, ya no se como interpretarlo, sigo teniendo miedo a excitarme y es que saber que estas desnudo al lado mía enjabonandote, frotandote, aclarandote, empieza a ser demasiado para mi...
Hoy te has despedido con un: que descanséis y hasta mañana! Yo te he respondido igualmente y hasta mañana.
Solo puedo decir que estoy deseando que sea mañana y verte en el gimnasio...
No estoy seguro de tu nombre, no conozco tus gustos, no se tus intenciones, solo se lo que veo, lo que mi cabeza interpreta y quiere que sea... solo se que tengo ganas de ti.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)